Coqueta casita con una terraza donde el tiempo se detiene
Descripción
Una auténtica joyita en la parte alta del pueblo: pequeña en tamaño, pero enorme en encanto y, sobre todo, en vistas.
La vivienda sorprende desde el primer momento por su distribución tan especial. Cuenta con dos accesos independientes desde la calle: uno que conduce a un práctico baño con zona de lavadero, y otro que da paso a la vivienda principal, donde encontramos un acogedor salón y una cocina independiente, coqueta y funcional.
En la planta superior se abre una amplia habitación doble, luminosa y con ese aire tranquilo de las casas de siempre. Un nivel más arriba, dos dormitorios adicionales completan la zona de descanso, perfecta para familia, invitados o incluso un espacio de trabajo.
Y en lo más alto… la verdadera protagonista: una terraza simplemente espectacular. Un rincón único donde el tiempo se detiene, con vistas abiertas al pueblo, al valle, al mar en el horizonte y a las ruinas del castillo justo enfrente. Un paisaje que no solo enamora, sino que además está protegido: nadie podrá arrebatártelo jamás.
La terraza cuenta además con un práctico cuarto con fregadero y chimenea, ideal para disfrutarla todo el año, ya sea en largas comidas al aire libre o en acogedoras veladas.
Ubicada en una zona elevada pero con acceso en coche y aparcamiento público cercano, esta casa es perfecta como refugio con encanto, inversión o escapada soñada.
Pequeña, sí… pero absolutamente irresistible.
Características
Ubicación
Sobre el Pueblo
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Coqueta casita con una terraza donde el tiempo se detiene

Una auténtica joyita en la parte alta del pueblo: pequeña en tamaño, pero enorme en encanto y, sobre todo, en vistas.
La vivienda sorprende desde el primer momento por su distribución tan especial. Cuenta con dos accesos independientes desde la calle: uno que conduce a un práctico baño con zona de lavadero, y otro que da paso a la vivienda principal, donde encontramos un acogedor salón y una cocina independiente, coqueta y funcional.
En la planta superior se abre una amplia habitación doble, luminosa y con ese aire tranquilo de las casas de siempre. Un nivel más arriba, dos dormitorios adicionales completan la zona de descanso, perfecta para familia, invitados o incluso un espacio de trabajo.
Y en lo más alto… la verdadera protagonista: una terraza simplemente espectacular. Un rincón único donde el tiempo se detiene, con vistas abiertas al pueblo, al valle, al mar en el horizonte y a las ruinas del castillo justo enfrente. Un paisaje que no solo enamora, sino que además está protegido: nadie podrá arrebatártelo jamás.
La terraza cuenta además con un práctico cuarto con fregadero y chimenea, ideal para disfrutarla todo el año, ya sea en largas comidas al aire libre o en acogedoras veladas.
Ubicada en una zona elevada pero con acceso en coche y aparcamiento público cercano, esta casa es perfecta como refugio con encanto, inversión o escapada soñada.
Pequeña, sí… pero absolutamente irresistible.
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